AL SENADO PROYECTO QUE OBLIGA A LOS
HIJOS AL PAGO DE PENSIÓN ALIMENTICIA DE ADULTOS MAYORES
Por 87 votos a favor
y dos abstenciones, la Cámara aprobó el proyecto (boletín 8296), informado a la
Sala por el diputado Leopoldo Pérez (RN), que establece una obligación alimentaria
mínima para adultos mayores con alguna discapacidad, en estado de fragilidad o
dependencia física.
La iniciativa se
originó en una moción de los diputados RN Karla Rubilar, Marcela Sabat,Germán Becker, Pedro Browne, Joaquín Godoy, Cristián Monckeberg, Leopoldo Pérez yAlejandro Santana; el DC Sergio Ojeda y el UDI David Sandoval, y pasó al Senado a
segundo trámite constitucional.
El texto modifica
la Ley 14.908, sobre Abandono de Familia y Pago de Pensiones Alimenticias,
permitiendo solicitar pensión alimenticia cuando un adulto mayor discapacitado,
que se encuentre en estado de fragilidad o dependencia lo solicite.
En el caso de
adultos mayores discapacitados, que se encuentre en estado de fragilidad o
dependencia física, la pensión alimenticia que se decrete en su favor, no podrá
ser inferior al cuarenta por ciento del ingreso mínimo remuneracional.
Asimismo, se indica
que estos adultos mayores podrán demandar por falta o insuficiencia de los
hijos, a sus nietos. En caso de insuficiencia de uno de los hijos, la
obligación pasará a los hijos del que no provee.
Tras la aprobación
de la iniciativa, el diputado y autor de la moción, Leopoldo Pérez, señaló que: “Lo
importante de este proyecto es que, por una parte, le otorga un piso al juez de
familia para atender las necesidades de los adultos mayores que sufren de
fragilidad, algún grado de discapacidad o postración; pero también busca crear
conciencia por parte de los descendientes, de asegurar un mínimo para nuestros
adultos mayores, y no tener que llegar a definir esto en instancias legales”.
“Además, los
adultos mayores, podrán demandar por falta o insuficiencia de los hijos, a sus
nietos”, agregó el parlamentario.
Por su parte, el
diputado DC Sergio Ojeda, también autor de
la iniciativa, señaló que “el propósito de este proyecto es proteger y
resguardar la seguridad y bienestar de los adultos mayores, especialmente del
sector más vulnerable, concretamente a los que se encuentren en un estado de
fragilidad o dependencia física, que no están en situación de proveerse de lo
necesario para su subsistencia”.
“Los casos de
personas de la tercera edad que pierden su autonomía son de un alto porcentaje
y lo más preocupante es que cada vez va en aumento, hay muchos adultos mayores
que están postrados y no tienen ninguna ayuda, incluso alejados de sus
familias, por esto, la iniciativa establece que en el caso de los adultos
mayores discapacitados con dependencia física, la pensión alimenticia que se
decrete en su favor no podrá ser inferior al cuarenta por ciento del ingreso
remuneracional, 77.200 pesos” aseguró, el diputado DC.
PROYECTO DE DEUDA CONSOLIDADA: AVANCES
SOBRE UN TEMA HISTÓRICAMENTE CONTROVERTIDO
Tras un año de trámite,
la Comisión de Economía despachó, con un importante nivel de acuerdo entre los
distintos sectores políticos y el Ejecutivo, el proyecto (boletín 7886) que crea un
sistema consolidado de información comercial, quedando la iniciativa en
condiciones de ser visto por la Comisión de Constitución.
Si bien un año
puede ser considerado un tiempo prologando de trámite en una única Comisión, es
menester señalar que se enmarca dentro del promedio de otras leyes de similar
envergadura y que contemplan materias difíciles de abordar, particularmente por
tocar intereses contrapuestos dentro de la comunidad o porque tienden a
colisionar diferentes líneas del derecho, como en este caso, el de reserva de
los datos personales con la necesidad de proporcionar una base consolidada de
información.
El actual proyecto
fue ingresado a trámite en la Cámara el 30 de agosto de 2011 por el Ministerio
de Hacienda, como una de las reacciones del caso La Polar, que venía desde
hacía unos meses dando que hablar en la opinión pública y en el propio
Parlamento, especialmente a raíz de la investigación que realizó sobre la
materia la Comisión de Economía, en ese minuto
encabezada por el diputado Gonzalo Arenas (UDI).
Pero la idea de
desarrollar un sistema consolidado de información comercial viene desde mucho
antes. La primera señal fue durante la tramitación de un proyecto de ley que
fue aprobado en 1997, en donde se incluyó la idea de la consolidación de deuda,
pero que no prosperó tras ser impugnado por el Tribunal Constitucional,
argumentándose incompatibilidad con la idea matriz.
Luego, bajo la
administración de Ricardo Lagos se designó al ingeniero y doctor en Economía,
Alejandro Jadresic, para acercar posiciones entre la banca, a favor de la
propuesta, y del retail, sector enérgicamente en contra. El trabajo presentó
una fórmula que entregaba al usuario el derecho de acceso a su información
comercial, el cual podía ser recopilado, según sus necesidades y previo
consentimiento, a través de una empresa especializada. Sin embargo, frente a
una radicalización de las posiciones, el proyecto no prosperó.
En paralelo, los
diputados decidieron avanzar por su cuenta y así se presentaron tres mociones
(una por diputados de la Concertación y dos por la Alianza) que fueron
refundidas en un único proyecto que dieron base el 8 de mayo de 2009 a una
indicación sustitutiva del Ejecutivo, bajo la Presidencia de Michelle Bachelet.
Dicha iniciativa llegó a ser aprobada en general por la Comisión de Economía, en enero de 2010,
pero paralizó su trámite con el cambio de Gobierno y frente a la falta de
pronunciamiento del entonces Ministro de Economía, Juan Andrés Fointaine.
El cambio sólo vino
a manifestarse cuando Hacienda tomó el control de la iniciativa y decidió
avanzar sobre la base de un proyecto nuevo que, durante el año de trámite en laComisión de Economía, hoy presidida por
el diputado José Manuel Edwards (RN), fue objeto de múltiples perfeccionamientos, siendo uno
de los más importantes dejar el manejo del SOE (Sistema de Obligaciones
Económicas) a un ente público y no privado.
La Propuesta
El proyecto, hoy en
espera de ser visto por la Comisión de Constitución tras otras importantes propuestas como la modernización del
Código Civil y las llamadas reformas políticas, define en su primer artículo su
fin: regular “el tratamiento de datos de obligaciones económicas, el cual
deberá ser veraz, exacto y actualizado, efectuarse con pleno respeto a los
derechos de los titulares de los mismos, cumplir con la normativa sobre calidad
de la información y de seguridad y resguardo vigente, y no deberá inducir a
error o engaño”.
Para efectos de
esta ley, se entenderá por datos de obligaciones económicas aquellos de
carácter crediticio, financiero, bancario o comercial de las personas,
naturales y jurídicas, derivadas de operaciones de crédito de dinero o de
operaciones de leasing, préstamo o crédito, que debe ser entregada por los
aportantes al SOE, incluyendo antecedentes sobre su naturaleza, estado de
cumplimiento, montos, saldos, plazos y otras variables y atributos que se
determinen en el reglamento.
Los datos, se
precisa, comprenderán información sobre morosidades y, en su caso, obligaciones
económicas al día, siempre y cuando las obligaciones estén sustentadas en
instrumentos de pago o de crédito válidamente emitidos, en los que conste el
consentimiento expreso del deudor u obligado al pago y su fecha de vencimiento,
tales como letras de cambio, pagarés, cheques, mutuos, contratos de préstamo y
crédito, incluyendo las obligaciones que hubieren sido documentadas a través de
cheques protestados por falta de fondos o por haber sido girados contra cuenta
corriente cerrada o por otra causa legal imputable al titular.
La iniciativa
señala que no se requerirá del consentimiento o autorización de sus titulares
para que los aportantes, por ejemplo puedan tratar, comunicar y entregar al
sistema la información sobre morosidades de que dispongan; para la recolección
y tratamiento de dicha información; o para la entrega o comunicación de los
datos sobre morosidades a aquellos usuarios que tengan la calidad de
aportantes, siempre que requieran de esta información para los fines de evaluar
el riesgo de crédito del titular. Sin embargo, se mantienen resguardos para el
tratamiento hacia terceros, debiéndose en tales casos obtener la autorización
pertinente del titular.
Se establece que
sólo se podrán recopilar, tratar, comunicar y almacenar los datos sobre
obligaciones económicas hasta cinco años contados desde la extinción total de
la obligación, desde la fecha pactada para su total cumplimiento o desde que
ella se hubiere hecho exigible. El administrador del sistema deberá eliminar
toda información que permita asociar un dato de obligaciones económicas caduco
a su titular o al aportante del mismo.
Para resguardar de
mejor forma la información se determina que las personas que trabajan en el
tratamiento de datos de obligaciones económicas estén “obligadas a guardar
secreto sobre los mismos cuando provengan o hayan sido recolectados de fuentes
no accesibles al público, y no podrán revelar su contenido a terceros no
autorizados de conformidad a esta ley, como así tampoco los demás datos y
antecedentes relacionados con el Sistema, obligación que no cesa por haber
terminado sus actividades en ese campo”. Asimismo, deberán abstenerse de usar
dicha información en beneficio propio o de terceros.
El proyecto también
regula los derechos que tienen los titulares de la información, así como el
tratamiento que podrán realizar sobre la misma los diversos aportantes y las
empresas distribuidoras. De igual modo, se crea la institucionalidad del SOE y
se definen las normas de supervigilancia y fiscalización por parte de la
Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF).
Hoy más que nunca, los profesionales buscamos empleos y retos que se acerquen
cada vez a aquello que soñamos. Ya sea
trabajando en una empresa determinada o de forma independiente, nos abocamos a
encontrar ese trabajo que más se adapta a nuestra personalidad, objetivos y
sueños profesionales y personales.
El trabajar en algo que nos guste, que nos permita
crecer y desarrollarnos profesionalmente en el área que hemos escogido, que nos
aporte la satisfacción personal y la estabilidad económica deseada, es algo por
lo cual vale la pena esforzarse. Pero encontrar
el trabajo soñado no es algo que nos llegará del cielo si no trabajamos
decididamente en ello. Por
esta razón, a continuación presentaremos algunos consejos que nos servirán de
ayuda para alcanzar este objetivo.Para llegar a tener el trabajo soñado, lo más
importante es tener claro qué se quiere. Es
fundamental que contestemos la siguiente pregunta:¿cuál es el trabajo ideal para mí? Si no sabemos lo que queremos, es
imposible que lo consigamos. Debemos reflexionar sobre nuestros objetivos personales y profesionales, y determinar cuáles son las características que
debe tener ese trabajo que nos permitirá conseguirlos. Aspectos como las
condiciones laborales en las que deseamos trabajar, el tiempo que deseamos
invertir, el tipo de remuneración a recibir, entre otras, son puntos que
necesitamos considerar. De la misma forma, a la hora de definir lo que
queremos, es significativo que nos conozcamos a nosotros mismos: nuestra
personalidad, fortalezas y debilidades, los recursos con los que contamos,
nuestra visión de futuro y los obstáculos a vencer. Esto nos permitirá tener una
perspectiva mucho más clara y enfocarnos en la búsqueda de lo más favorable
para nosotros. Algo que nos puede resultar muy útil para lograr este objetivo
es realizarnos un Análisis FODA (Fortalezas,
Oportunidades, Desafíos, Amenazas).
Luego que ya nos conocemos y tenemos claro aquello
que queremos, el siguiente paso es realizar un plan de acción concreto, en el que detallemos los pasos
que necesitamos llevar a cabo para conseguir el trabajo que siempre hemos soñado. Por ejemplo, si
nos hace falta algún conocimiento o entrenamiento necesario para el área o
puesto que deseamos alcanzar, dentro de nuestro plan debemos incluir el tomar
un curso o estudiar algún material que nos permita adquirir ese conocimiento,
lo cual aumentará nuestras probabilidades de conseguir este empleo deseado. Así
también, podemos incluir en este plan: la realización de algún tipo de práctica
profesional que nos aporte experiencia en el área que deseamos desarrollar, el
hacer un listado de las empresas en las cuáles nos gustaría trabajar e ir
buscando las formas de hacer llegar nuestro currículum a ellas o postular directamente.
Lo que no puede faltar en nuestro plan es una actitud proactiva, determinada y
perseverante, lo cual nos garantizará el que lo llevemos a cabo exitosamente.
Por último, debemos agudizar nuestro ingenio y sacarle el mayor provecho a las
nuevas tecnologías para conseguir empleo. En la actualidad, la mayoría de las empresas
están al tanto del impacto de las redes sociales y recurren a ellas para la
búsqueda de los candidatos más calificados. Además, muchos profesionales
aseguran haber tenido éxito en la búsqueda de empleos y proyectos profesionales
a través de las redes sociales y profesionales como LinkedIn o Facebook. Por
esta razón, es muy importante crear y mantener actualizados
nuestros perfiles, y presentar en ellos la información adecuada, que nos
permita ser encontrados por aquellas oportunidades que tanto anhelamos.
¿Estás haciendo todo lo necesario para tener tu
trabajo soñado?